Todas las especies › Paseriformes › Fringílidos › ʻAmakihi de Oʻahu
ʻAmakihi de Oʻahu | Chlorodrepanis flava
Oʻahu-ʻamakihi | Oʻahu ʻAmakihi
El ʻamakihi de Oʻahu es un pequeño mielero verdiamarillo que solo vive en Oʻahu. De todos los mieleros hawaianos supervivientes es el que mejor se sostiene: mientras la mayoría de sus parientes ha quedado recluida en bosque por encima de los mil metros, este todavía cría en valles justo por encima de las casas.
Voz
El canto del macho es un trino corto y seco que mantiene el mismo tono y la misma velocidad de principio a fin — un tr-r-r-r-r traqueteante de uno o dos segundos, emitido desde una rama alta. El reclamo es un chi nasal y ascendente, repetido mientras se alimenta y entre el follaje denso a menudo la primera señal del ave. Ambos sexos reclaman; la hembra canta pocas veces.
Grabación: Sean Erroll MacDonald — CC BY-NC-SA 4.0 · Waipahu, Honolulu County, Hawaii, United States · xeno-canto
Identificación
Un ave de unos once centímetros con el pico corto y claramente curvado hacia abajo. El macho es verde amarillento por encima y amarillo por debajo, con una brida negra entre el pico y el ojo que parece un pequeño antifaz. La hembra y el joven son verde grisáceo por encima y blanco sucio por debajo, con dos barras alares pálidas y la brida más difusa. El pico del macho es más robusto que el de la hembra.
Especies parecidas
El anteojitos japonés, abundante en todo Oʻahu, tiene un anillo ocular blanco, el pico fino y casi recto y carece de brida oscura; el ʻamakihi tiene esa marca y el pico más grueso y curvado. El ʻapapane es rojo intenso con alas y cola negras y el infracaudal blanco, de modo que solo confunde en silueta. El ʻelepaio de Oʻahu es mayor, más pardo y suele llevar la cola levantada.
Hábitat
El bosque montano húmedo de ohia y koa (Acacia koa, un árbol nativo de Hawái) es el núcleo, pero la especie usa también plantaciones de árboles introducidos, parques arbolados y jardines al pie de la sierra. Aparece sobre todo por encima de los quinientos metros y en varios valles más abajo, hasta cerca del borde de Honolulu. Se mueve deprisa entre hojas y ramillas, toma néctar de las flores de ohia y de plátano y captura insectos y arañas en las axilas de las hojas.
Donde el ave se encuentra con más frecuencia, según la USNVC — la clasificación de vegetación de Estados Unidos y Canadá — y CMECS para el mar y la costa.
Distribución y movimientos
Toda el área está en Oʻahu: las laderas húmedas del sureste de la sierra Koolau, los valles cerca de Wahiawa y Mililani y el entorno de la reserva de Honouliuli en la sierra Waianae. Es el ave forestal nativa más numerosa de la isla, con estimaciones de decenas de miles. A diferencia de casi todos los mieleros, su área se ha extendido hacia abajo desde los años noventa, hacia tierras bajas donde la malaria aviar circula todo el año.
- Todo el año
Dónde y cuándo buscarlo
Wa'ahila Ridge, sobre Honolulu, y el sendero Aiea Loop son dos sitios; ve temprano por la mañana, cuando más canta. Escucha primero y mira después: el trino en un solo tono ya lo separa del anteojitos, que emite un parloteo más agudo y ascendente. Cuando lo tengas a la vista, fíjate en la brida negra — sigue visible incluso con mala luz.
Conservación
La especie figura como casi amenazada (NT). En parte de la población de tierras bajas se ha comprobado resistencia a la malaria aviar; esas aves sobreviven a una infección que en el resto de Hawái es mortal, lo que explica la expansión hacia el bosque más bajo. La pérdida de bosque nativo, las ratas y los gatos y la competencia con aves introducidas siguen siendo las presiones principales. El área es pequeña y se limita a una sola isla, de modo que un brote o un incendio grande alcanza a toda la población.
Nombre científico
Chlorodrepanis flava | (Bloxam, 1827)
Andrew Bloxam describió la especie en 1827 como Nectarinia flava, con material del viaje del HMS Blonde; al trasladarse después a otro género, autor y año van entre paréntesis. El género Chlorodrepanis fue introducido en 1899 por Robert Perkins, del griego khloros 'verde' y drepanis 'hoz', por el pico curvado. El epíteto flava es latín para 'amarillo'. El nombre español recoge el hawaiano ʻamakihi, que alude a la curvatura del pico.



