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Oso Pardo | Ursus arctos
Bruine beer | Brown Bear
El oso pardo es el mayor mamífero terrestre de Europa. La mayoría de quienes visitan zonas oseras solo ven sus rastros: hormigueros abiertos, piedras volteadas, excrementos llenos de arándanos y troncos con pelos en la resina. El oso pardo no hiberna en sentido estricto, sino que pasa por un reposo invernal.
Rastros
Todas las huellas muestran cinco dedos, lo que las separa de las de otros mamíferos grandes europeos. La mano deja una huella ancha y corta de unos 12 a 17 cm de ancho y 15 a 20 cm de largo, con los cinco dedos en arco poco marcado sobre una almohadilla transversal amplia y las uñas marcadas de 3 a 6 cm por delante de los dedos. El pie mide de 20 a 30 cm de largo y marca toda la planta alargada; la huella tiene la forma de una pisada humana ancha y plana, pero el dedo menor está en el lado exterior, al revés que en un pie humano. El dedo mayor es el externo. El rastro es ancho y algo girado hacia dentro. El excremento es un montón informe de 5 a 7 cm de grosor, cuyo contenido varía según la estación: verde y fibroso de hierba y herbáceas en primavera, negro y desmenuzable con restos de hormigas y escarabajos en verano, y a finales de verano y en otoño grandes masas negro-moradas compuestas casi solo de arándano, serbal o hayuco, a menudo con frutos enteros. Hay además árboles de marcaje: junto a sendas fijas y entre las coníferas del borde del bosque hay troncos frotados con el lomo hasta dejar la corteza lisa y brillante, con pelos pardos y gruesos en la resina a 60-120 cm, y por encima mordeduras y surcos verticales de uñas hasta los dos metros; la altura de las marcas da una indicación del tamaño del oso. También hay señales de excavación: hormigueros abiertos y tocones podridos desgarrados, piedras volteadas, hoyos donde se han desenterrado raíces y bulbos, y en los pastos de montaña franjas enteras de tepe levantado. Los cadáveres de los que ha comido un oso suelen estar cubiertos con ramas y tierra, con veredas que llevan hasta ellos. La osera de invernada está bajo una cepa, en una cavidad excavada en una ladera empinada o en una grieta, con una entrada estrecha y una cama de musgo, hierba y ramas de abeto.


En su hábitat

La cabeza de cerca

La cría

Identificación
Grande y pesado, con una joroba muscular sobre la cruz que sube y baja al andar, cabeza ancha de perfil frontal ligeramente cóncavo, orejas pequeñas y redondas y una cola corta, de 6,5 a 21 cm, oculta en el pelaje. Es plantígrado: apoya toda la planta del pie. Para el conjunto de la especie la longitud cabeza-cuerpo es de 100 a 280 cm y la alzada a la cruz de 90 a 150 cm; erguido sobre las patas traseras, postura que adopta para oler y mirar y no para amenazar, es bastante más alto que una persona. El pelaje varía del rubio crema al canela, al pardo ocre y casi al negro, a menudo con los hombros más claros y el dorso y las patas más oscuros; los oseznos suelen tener un collar claro que desaparece al cabo de uno o dos años. Las uñas de la mano miden de 5 a 10 cm, son poco curvadas y no retráctiles, y se marcan en el suelo al caminar. Los osos europeos están en el extremo inferior de ese rango. En el sur de Europa un adulto puede no pasar de setenta kilos; en el norte y el centro los machos promedian entre 150 y 250 kg, más en los Cárpatos y Escandinavia, y los machos cantábricos pesan de media unos 115 kg. Las hembras pesan aproximadamente la mitad que los machos. En otoño un animal pesa hasta un tercio más que en primavera.
Especies parecidas
En Europa la especie no se confunde con buena visibilidad; los errores se producen a distancia y con mala luz. Un jabalí es oscuro y pesado pero mucho más bajo, de dorso recto, cabeza apuntada y sin joroba, y se mueve a pasos cortos y rápidos. Un mastín en un pasto de montaña es la confusión más frecuente en el sur de Europa, porque allí los perros de guarda son grandes y claros. Un bisonte europeo es más pesado, tiene cuernos y otra forma de cabeza. A distancia, en la cordillera Cantábrica o en los Cárpatos, las piedras o tocones en laderas abiertas son lo que con más frecuencia se toma por un oso; el movimiento y la joroba son entonces decisivos. Los rastros son inequívocos: un perro grande marca cuatro dedos con uñas, el oso cinco dedos en arco poco marcado sobre una planta ancha.
Hábitat
Bosque extenso y tranquilo con alimento que cambia según la estación: bosque caducifolio, de coníferas y mixto, y sobre todo las orlas, talas y claros donde crecen herbáceas, arándano y frambuesa. Por encima, matorral subalpino y pastizales alpinos, donde pace en primavera y busca hormigas en verano, y pedreras y roquedos que dan cobertura y lugares para la osera. Más importantes que el tipo de bosque son la extensión y la tranquilidad: un valle con una carretera cada diez kilómetros y bosque continuo entre ellas es adecuado; un paisaje fragmentado no.
Dónde vive realmente el animal, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución
De España a Kamchatka y de Alaska al Himalaya; en Europa dividido en diez poblaciones separadas. Las grandes están en los Cárpatos (Rumanía tiene con diferencia el mayor número de osos de la Unión Europea), en la cadena dinárico-pindense de Eslovenia a Grecia, y en Escandinavia y Finlandia; pequeñas y vulnerables son las de los Alpes, los Apeninos, los Pirineos y la cordillera Cantábrica. La población cantábrica había bajado a unos setenta ejemplares a comienzos de los años noventa, repartidos en dos núcleos separados a ambos lados del corredor del Huerna, en Asturias, León, Cantabria y Galicia. Desde entonces ha crecido hasta unos 370 osos según las estimaciones; en el núcleo occidental se detectan cada año hembras con crías, desde hace poco también en el oriental, y hay machos que se desplazan entre ambos núcleos. En los Pirineos la población autóctona estaba prácticamente extinguida; desde 1996 se ha reforzado con osos de Eslovenia (Ziva, Melba, Pyros y sueltas posteriores en 2006 y 2018), y hoy viven unos ochenta a noventa ejemplares entre España, Francia y Andorra, con un conflicto continuado con la ganadería extensiva de ovino. Desde el Trentino y Eslovenia, machos jóvenes en dispersión llegan a Baviera, Austria y Suiza. En el resto de Europa occidental la especie ha desaparecido: en los Países Bajos y Bélgica vivió en la prehistoria y ya era rara en época romana; en Gran Bretaña estuvo muy extendida tras la última glaciación, sobrevivió hasta época romana (se exportaban osos británicos a los anfiteatros) y desapareció por la caza y la deforestación hacia el siglo X, en Irlanda aún antes.
- Autóctono
- Reintroducido
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Modo de vida
En Europa es sobre todo crepuscular y nocturno; es un comportamiento aprendido, porque donde no se le persigue también es activo de día. Solitario, salvo las hembras con crías y las concentraciones temporales en una fuente de alimento abundante. El oso pardo es un omnívoro que se alimenta sobre todo de vegetales, de tres cuartas partes a nueve décimas de la dieta: hierba y herbáceas en primavera, hormigas y sus larvas en verano (un oso come decenas de miles de hormigas al día), y a finales de verano y en otoño arándano, camarina, serbal, hayuco, bellota y castaña, y en la cordillera Cantábrica también cereza silvestre y avellana. Además carroña, larvas de insectos, roedores y a veces un cervatillo o una oveja. El reposo invernal no es una hibernación verdadera. En un hibernante verdadero, como la marmota, el hámster, los murciélagos y los lirones, la temperatura corporal baja hasta poco por encima de la ambiental, a veces a unos pocos grados sobre cero, y el animal está frío y rígido y solo se despierta tras horas de recalentamiento. En el oso la temperatura corporal baja solo de tres a cinco grados, de unos 37 a unos 33 grados; el ritmo cardíaco pasa de cuarenta o cincuenta a entre ocho y veinte latidos por minuto y el metabolismo a aproximadamente una cuarta parte, pero el animal sigue siendo despertable y puede salir de la osera en menos de un minuto. Durante cinco a siete meses no come, no bebe, no orina ni defeca: vive de sus reservas de grasa, recicla la urea de sus propios desechos y apenas pierde masa muscular. Como la temperatura corporal se mantiene alta, la hembra puede parir durante el reposo invernal. El celo tiene lugar de mayo a julio, pero el óvulo fecundado no se implanta hasta el otoño, y solo si la hembra ha acumulado suficiente grasa (implantación diferida). En enero nacen en la osera de una a tres crías de 300 a 500 gramos, ciegas y casi desnudas; maman mientras la madre está en reposo y salen en abril. Permanecen con la madre de año y medio a dos años y medio, de modo que una osa cría solo cada dos o tres años. Por ello las poblaciones de osos crecen y se recuperan lentamente.
Dónde y cuándo buscarla
La mayoría de las observaciones se hacen desde observatorios. En Finlandia y Estonia hay hides junto a comederos en la taiga, donde de junio a agosto es casi seguro ver osos durante una noche corta; en Eslovenia (Notranjska, Kočevje) las torretas ofrecen la misma posibilidad. Para observar a pie, el norte de España es la mejor zona de Europa: en Somiedo, Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias y el Alto Sil los valles son profundos y las laderas abiertas, de modo que la vertiente opuesta puede recorrerse con telescopio desde la pista. Los mejores periodos son abril y mayo, cuando los osos pacen en laderas aún peladas, y septiembre y octubre, cuando comen cerezas y hayucos. Sal temprano, sitúate en la vertiente opuesta del valle y recorre las laderas de forma sistemática. Seguridad: haz ruido en sendas sin visibilidad en zona osera, no dejes nunca comida y mantente siempre lejos de una hembra con crías; es la única situación en la que un oso pardo europeo supone un peligro real.
Estado de conservación
Preocupación menor (LC, 2017) a escala mundial. En Europa la especie consta de diez poblaciones separadas, varias de ellas de unas pocas decenas de animales. Los efectivos han aumentado en general. La protección legal, el fin de las recompensas por su caza y el abandono rural han hecho crecer los efectivos desde los años noventa; la población cantábrica pasó en treinta años de unos setenta a unos 370 ejemplares. Las amenazas son la muerte ilegal, el veneno y los lazos, los atropellos en carretera y ferrocarril, la fragmentación por carreteras y estaciones de esquí, la habituación a la basura y a la alimentación suplementaria (un oso que aprende a esperar comida de las personas puede convertirse en un oso problemático) y el conflicto continuado con la ganadería ovina y la apicultura. Figura en los anexos II y IV de la Directiva de Hábitats como especie prioritaria. Una cuestión importante en Europa es si las poblaciones separadas volverán a conectarse.
Nombre científico
Ursus arctos | Linnaeus, 1758
Linnaeus describió la especie en 1758 y la situó ya entonces en el género en el que sigue. Ursus es la palabra latina para 'oso'. arctos es el griego arktos, 'oso'; el nombre dice así dos veces oso, primero en latín y luego en griego. El ejemplar de la descripción original procedía de Suecia.






