Todas las especies › Paseriformes › Alondras › Alondra ricotí
Alondra ricotí | Chersophilus duponti
Duponts leeuwerik | Dupont's Lark
La alondra ricotí es el ave que se oye y no se ve. Canta en la última hora de oscuridad antes del amanecer desde el matorral rastrero de los páramos, y una hora después no hay manera de dar con ella: corre en silencio entre las matas en lugar de volar. Quien la busca de día pasa diez veces a su lado. Es, además, un ave esteparia amenazada, y la península ibérica reúne prácticamente toda la población europea de la especie: lo que ocurra en los páramos de Soria, Zaragoza y Guadalajara decide su futuro.
Voz
El único rasgo verdaderamente práctico. El canto es una frase corta, melancólica y algo nasal, de uno o dos segundos: unas notas suaves de entrada y un final alargado, ascendente y ligeramente quejumbroso, chu-chu-churriií. Suena solitario y se oye lejos sobre el llano desnudo. El nombre ricotí es una imitación de esa frase. Canta desde el suelo, oculta entre las matas, y también en un vuelo de canto nocturno a gran altura. La ventana es estrecha: desde aproximadamente una hora antes del amanecer hasta poco después, y en menor medida en el crepúsculo vespertino, con el máximo de febrero a mayo. De día calla casi por completo.
Grabación: Pere Josa — CC BY-NC-SA 4.0 · Wikimedia Commons
Identificación
Un aláudido que recuerda más a un bisbita o a un pequeño rálido que a una alondra. Esbelta, de patas largas y porte marcadamente erguido, con la cola corta y un pico largo, fino y claramente arqueado hacia abajo, con la base anaranjada; ninguna otra alondra europea tiene ese pico. La cabeza muestra una ceja crema ancha y una lista ocular oscura, los carrillos finamente listados y ningún moño. Partes superiores pardo arenoso o pardo grisáceo con los centros de las plumas oscuros; pecho blanco crema con listas oscuras nítidas que continúan por los flancos; vientre blanco inmaculado. Las patas son largas y pálidas. En vuelo —escaso y casi siempre breve— enseña alas estrechas y apuntadas, rectrices externas blancas y un aspecto general pálido. Camina y corre con el cuerpo horizontal y el cuello encogido, y desaparece detrás de la primera mata.
Especies parecidas
En la práctica no se confunde con nada, siempre que se vea el pico. La cogujada común y la montesina tienen las patas más cortas, llevan moño y el pico es corto y grueso, de culmen recto o convexo, y además se alejan caminando a la vista en vez de esconderse. La alondra común tiene un moño corto, borde posterior blanco en el ala y pico corto y cónico. La terrera común es menor, con pico grueso de granívora y mancha oscura en el cuello. El bisbita campestre es más esbelto, sin listas en el pecho y con pico fino y recto. El comportamiento vale aquí tanto como el plumaje: un aláudido que se agacha y corre entre las matas de una llanura abierta, y que solo reaparece sobre una mata tras una larga espera, es casi siempre esta especie.
Hábitat
Matorral rastrero sobre llano o ladera suave: una cubierta abierta de veinte a cincuenta centímetros —tomillo, retama, artemisa, plantas halófilas— con abundante suelo desnudo entre las matas, sobre yesos, calizas y margas. En la península ibérica sobre todo en los páramos fríos y ventosos entre novecientos y mil trescientos metros, y en la estepa salina del valle del Ebro. En el norte de África, en semidesierto equivalente de artemisia y matorral halófilo, y más al este en estepa desértica arenosa. Un matorral que supera el medio metro o que se cierra deja de servirle, y la tierra labrada tampoco vale: necesita los pasillos desnudos entre las matas para correr y alimentarse.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
La península ibérica y el norte de África, del Magreb hacia el este hasta el desierto Líbico; toda el área mundial de la especie cabe dentro del ámbito de esta guía. En la península ibérica el grueso está en los páramos de Soria, Zaragoza y Guadalajara, con núcleos en Teruel, Burgos, Valladolid, Navarra, Albacete, Murcia y Almería. Es sedentaria; solo en las parameras más altas y frías algunas aves bajan en invierno a estepas más térmicas. Fuera de sus estepas prácticamente no se observa.
- Todo el año
- Reproducción (verano)
- Invierno
- Paso migratorio
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Cómo y cuándo observar
Hay que madrugar de verdad. Llega de noche a una paramera con matorral bajo, aparca junto a un camino, quédate en el camino y espera la última hora antes del amanecer. Se busca primero de oído: el final quejumbroso de la frase cruza cientos de metros de llano. Solo cuando empiece a clarear tendrás opción de ver una silueta sobre una mata, y normalmente durante unos segundos. No te salgas de los caminos, no entres en el matorral y no uses reclamos grabados: se trata de una especie frágil, en núcleos pequeños y aislados, y la molestia en época de cría no es admisible. De febrero a mayo, y con una mañana sin viento.
Estado de conservación
Vulnerable (VU) en la Lista Roja de la UICN. La población ibérica está repartida en núcleos pequeños que han quedado separados entre sí, muchos de ellos con menos de diez machos; la cifra retrocede un pequeño porcentaje cada año y los núcleos que bajan de cierto tamaño acaban por apagarse. Las causas son todas territoriales: roturación y repoblación forestal del matorral estepario, parques eólicos y fotovoltaicos con sus pistas y tendidos instalados justo en esos llanos aparentemente vacíos, nuevos caminos y graveras, y el cierre del matorral allí donde ha cesado el pastoreo extensivo de ovino. Conservarla exige llanuras amplias y continuas de matorral bajo, mantener ese pastoreo y dejar la infraestructura fuera de los núcleos que quedan.
Nombre científico
Chersophilus duponti | (Vieillot, 1824)
Vieillot describió la especie en 1824 como Alauda duponti; al haber pasado después a otro género, el autor y el año van entre paréntesis. El género Chersophilus lo estableció Sharpe en 1890. Chersophilus es griego, de khersos 'terreno seco y yermo' y philos 'amante': un ave de llanuras áridas. duponti honra al naturalista y comerciante de especímenes de historia natural francés Léonard Puech Dupont (1796–1828). El ejemplar de la descripción original procedía de la Provenza.



